Estrategia Fiscal.net

El Arte de la Planeación y Defensa Fiscal

 

"....Buscad y encontraréis.......porque todo......el que busca halla......."     Lucas 11, 9-13.

INICIO ESTRATEGIA FISCAL DEFENSA FISCAL FIGURAS ESTRATÉGICAS ESTRATEGIA INTERNACIONAL CRITERIOS DE LAS AUTORIDADES TESIS Y JURISPRUDENCIAS HERRAMIENTAS DEL ESTRATEGA ESTRATEGIA CORPORATIVA FORMULARIOS RECURSOS FISCALES
 

  

GASTOS ESTRICTAMENTE INDISPENSABLES, “NO NECESARIAMENTE TIENEN QUE VINCULARSE CON LA ACTIVIDAD PRINCIPAL DEL CONTRIBUYENTE”.

AUTOR: C.P. y L.D. Marco Antonio Olguín Martínez 

Licenciado en Contaduría por la Universidad Veracruzana y Licenciado en Derecho por la Universidad de Sotavento, incorporada a la UNAM. Maestro en Administración Fiscal por la UNIMEX, Representante de la ANAFINET en la Ciudad de Coatzacoalcos, Ver., Encargado de la Comisión de Investigación Fiscal en el Colegio de Contadores Públicos del Sur de Veracruz., Sindico del Contribuyente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en la Ciudad de Coatzacoalcos Veracruz., Asesor y Consultor empresarial, en despachos de contadores, y abogados en el Distrito Federal e interior de la República así cómo Articulista, Expositor y Litigante en materia fiscal. Distinción por la revista Defensa Fiscal como “uno de los fiscalistas más importantes de México” de acuerdo con la Revista Defensa Fiscal, Catedrático en diversas Universidades.

 

 

 
 

Las personas morales, en breve presentaran su declaración fiscal, en donde entre otra información, deberán calcular y en su caso pagar el impuesto sobre la renta, en el tiempo  y la forma oportuna,  cómo lo señala el artículo 10 de la LISR.

 

Dispositivo que a la letra reza:

 

Artículo 10. Las personas morales deberán calcular el impuesto sobre la renta, aplicando al resultado fiscal obtenido en el ejercicio la tasa del 28%.El resultado fiscal del ejercicio se determinará como sigue:

(REFORMADA, D.O.F. 1 DE DICIEMBRE DE 2004)

 

I.                    Se obtendrá la utilidad fiscal disminuyendo de la totalidad de los ingresos acumulables obtenidos en el ejercicio, las deducciones autorizadas por este Título. Al resultado obtenido se le disminuirá, en su caso, la participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas pagada en el ejercicio, en los términos del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

 

 

II. A la utilidad fiscal del ejercicio se le disminuirán, en su caso, las pérdidas fiscales pendientes de aplicar de ejercicios anteriores.

El impuesto del ejercicio se pagará mediante declaración que presentarán ante las oficinas autorizadas, dentro de los tres meses siguientes a la fecha en la que termine el ejercicio fiscal.

 

(REFORMADO, D.O.F. 30 DE DICIEMBRE DE 2002)

Las personas morales que realicen exclusivamente actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras o silvícolas, podrán aplicar lo dispuesto en el penúltimo párrafo del artículo 81 de esta Ley.

 

(El énfasis es nuestro)

 

Derivado de lo cual es muy importante que al momento de calcular dicho impuesto, los encargados de preparar las declaraciones anuales, tengan presente en lo relativo a las deducciones autorizadas, que sí bien la fracción  I del artículo 31 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta; menciona como requisito de las deducciones, que estás sean estrictamente indispensables para los fines de la actividad del contribuyente; que existen algunas deducciones realizadas por los contribuyentes que no necesariamente se vinculan con el ingreso obtenido y esto “per-se” no las hace no deducibles .

 

Sí bien es cierto se considera como un requisito de suma importancia, pero no fatal;  cómo para considerar una deducción cómo no deducible por el hecho de que está no se vincula con el ingreso propio de la actividad del contribuyente.  En este punto nos preguntamos, ¿que significa que sean “estrictamente indispensables para los fines de la actividad del contribuyente”?

 

Al respecto el maestro Arnulfo Sánchez Miranda, sostiene, que este es un “…aspecto de fondo y que no obstante, también se requiere que las deducciones sean producto de la realidad operativa de la empresa o del contribuyente, que de no realizarlas se afectaría el flujo de sus operaciones, en detrimento de la misma, por lo que desde nuestro punto de vista son más importantes los aspectos de fondo que de forma, porque el objeto del ISR son los ingresos que obtienen los contribuyentes, debiéndose sujetar a una realidad económica, pero para que los mismos se puedan obtener se requiere realizar un conjunto de erogaciones que en ocasiones, por las características de la operación, no se puede cumplir con los requisitos que señala el artículo 31 de la LISR…”1

(El énfasis es nuestro)

 

En mi opinión, es valido que se consideren deducibles las erogaciones que realiza una sociedad mercantil, y qué no tengan que ver con el ingreso percibido, en la medida qué se pueda justificar  corporativamente (actas de asambleas, contratos etcétera).  En este sentido no pasa desapercibido para el suscrito, lo sostenido por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la tesis 1a. XXIX/2007; en donde medularmente se señalo que “Es lógico y deseable que las erogaciones deducibles se justifiquen en la medida en que resulten necesarias frente a la generación del ingreso del contribuyente”.2

 

Pero por otra parte esto no significa que todas las erogaciones deban  vincularse necesariamente con la generación del ingreso, para que sean deducibles, esto es así toda vez no debe considerarse que de las erogaciones efectuadas para generar ingresos, únicamente serán deducibles las que correspondan a la actividad preponderante del contribuyente, considerando que sólo éstas tienen el carácter de “estrictamente indispensables”.

 

 En efecto, si bien la Ley del Impuesto sobre la Renta señala que las deducciones deben ser estrictamente indispensables para los fines de “la actividad del contribuyente”, ello no debe entenderse en el sentido de que cada contribuyente solamente puede dedicarse a un único giro, pues al ser el objeto del gravamen la obtención de ingresos, es evidente que los gastos en que se incurre para su obtención deben ser deducibles (sujeto a las condiciones y limitantes legales), independientemente de que el causante tenga más de una actividad.

Sostener lo contario atentaría en contra del contenido y alcance del artículo 25 Constitucional, toda vez que, dicho precepto  determina como obligación y facultad del Estado Mexicano lo siguiente:

 

Art. 25.- Corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que éste sea integral y sustentable, que fortalezca la Soberanía de la Nación y su régimen democrático y que, mediante el fomento del crecimiento económico y el empleo y una más justa distribución del ingreso y la riqueza, permita el pleno ejercicio de la libertad y la dignidad de los individuos, grupos y clases sociales, cuya seguridad protege esta Constitución.

           

En esta tesitura,  la postura de no considerar, inclusive por la misma autoridad cómo deducibles las erogaciones que no se vinculen con la actividad del contribuyente, atenta contra las finanzas y subsistencia de la sociedad mercantil. Esto es así pues al limitar al contribuyente a la posibilidad de deducir las erogaciones que no tengan relación con su actividad específica se restringe el fomento del crecimiento económico, lo qué por vías de consecuencias, hace más grave este asunto, ya que en este punto se conculca el contenido y alcance del artículo 5 Constitucional, el que en su primer párrafo establece:

 

Art. 5o.- A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos. El ejercicio de esta libertad sólo podrá vedarse por determinación judicial, cuando se ataquen los derechos de tercero, o por resolución gubernativa, dictada en los términos que marque la ley, cuando se ofendan los derechos de la sociedad. Nadie puede ser privado del producto de su trabajo, sino por resolución judicial.

 

Siguiendo con está línea de pensamiento, se conculcaría al artículo 5 Constitucional, cuando la autoridad fiscal en una revisión rechazara  las deducciones  que realiza un contribuyente que  por ejemplo realiza actividades por enajenación de bienes, y entre otras erogaciones, este realiza erogaciones que no tienen vinculación con esa enajenación, sino que se vinculan con la prestación de servicios y por el hecho de que estos últimos no se hayan obtenido, no significa que estos tengan que ser no deducibles.

 

Al respecto la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sostuvo en la TESIS AISLADA XLVI/2009; “…que de aceptarse lo contrario, el contribuyente quedaría expuesto a la incertidumbre de no conocer bajo qué criterio se decidiría cuál es su actividad preponderante. Además, al limitar la posibilidad de deducir costos o gastos que no corresponden a lo que se identificaría como la actividad preponderante del contribuyente, se coartaría la posibilidad de diversificar, pues para las deducciones que correspondería al rubro no preponderante tendría que constituirse una nueva persona moral o, en su caso, liquidar la empresa activa, lo cual no debería tener cabida en tiempos de turbulencia económica o de poco crecimiento”.

 

Para efectos de transparentar lo aseverado se transcribe tesis reciente, emitida por la Primera Sala de nuestro máximo Tribunal. (Pendiente de publicarse)3

 

TESIS AISLADA XLVI/2009.

 

RENTA. LA PROCEDENCIA DE LAS DEDUCCIONES EN EL IMPUESTO RELATIVO NO ESTÁ CONDICIONADA AL HECHO DE QUE LAS EROGACIONES RESPECTIVAS SE VINCULEN NECESARIAMENTE CON LA ACTIVIDAD PREPONDERANTE DEL CONTRIBUYENTE. Es lógico y deseable que las erogaciones deducibles se justifiquen en la medida en que resulten necesarias frente a la generación del ingreso del contribuyente, como lo sostuvo la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la tesis 1a. XXIX/2007, de rubro: “DEDUCCIONES. CRITERIOS PARA DISTINGUIR LAS DIFERENCIAS ENTRE LAS CONTEMPLADAS EN LA LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA, A LA LUZ DEL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD TRIBUTARIA CONSAGRADO EN EL ARTÍCULO 31, FRACCIÓN IV, CONSTITUCIONAL.”; sin embargo, el postulado que indica que la erogación respectiva debe vincularse necesariamente con la generación del ingreso no implica que de las erogaciones efectuadas para generar ingresos, únicamente serán deducibles las que correspondan a la actividad preponderante del contribuyente, considerando que sólo éstas tienen el carácter de “estrictamente indispensables”. En efecto, si bien la Ley del Impuesto sobre la Renta señala que las deducciones deben ser estrictamente indispensables para los fines de “la actividad del contribuyente”, ello no debe entenderse en el sentido de que cada contribuyente solamente puede dedicarse a un único giro, pues al ser el objeto del gravamen la obtención de ingresos, es evidente que los gastos en que se incurre para su obtención deben ser deducibles (sujeto a las condiciones y limitantes legales), independientemente de que el causante tenga más de una actividad. Ello es así, pues aunque no es dable sostener que la realización de una actividad no preponderante siempre se realiza para posibilitar las actividades que principalmente realiza el causante, tampoco  puede afirmarse que aquélla sea un simple pasatiempo o que no tiene relevancia para quien la realiza, cuando se trata de una actividad lícita que se inscriba entre las que puede llevar a cabo el quejoso en el desarrollo de su objeto social, las cuales, de reportar ganancias, estarían gravadas, y que, aun si finalmente no generan ingresos, cuando menos se trata de operaciones en las que se involucran los causantes con la intención de generarlos. De aceptarse lo contrario, el contribuyente quedaría expuesto a la incertidumbre de no conocer bajo qué criterio se decidiría cuál es su actividad preponderante. Además, al limitar la posibilidad de deducir costos o gastos que no corresponden a lo que se identificaría como la actividad preponderante del contribuyente, se coartaría la posibilidad de diversificar, pues para las deducciones que correspondería al rubro no preponderante tendría que constituirse una nueva persona moral o, en su caso, liquidar la empresa activa, lo cual no debería tener cabida en tiempos de turbulencia económica o de poco crecimiento.

 

Amparo en revisión 297/2008. ********** 3 de septiembre de 2008. Cinco votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Juan Carlos Roa Jacobo.

 

LICENCIADO HERIBERTO PÉREZ REYES, SECRETARIO DE ACUERDOS DE LA PRIMERA SALA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, C E R T I F I C A: Que el rubro y texto de la anterior tesis aislada fueron aprobados por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión de dieciocho de marzo de dos mil nueve.

 

México, Distrito Federal, diecinueve de marzo de dos mil nueve. Doy fe.

“En términos de lo previsto en los artículos 3, fracción II y 20, fracción VI de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta versión Pública se suprimen los datos personales.”

HAGH/rfr.

 

En la misma línea de pensamiento las  siguientes tesis:

 

Registro No. 173332

Localización:

Novena Época

Instancia: Primera Sala

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta

XXV, Febrero de 2007

Página: 638

Tesis: 1a. XXIX/2007

Tesis Aislada

Materia(s): Constitucional, Administrativa

          

DEDUCCIONES. CRITERIOS PARA DISTINGUIR LAS DIFERENCIAS ENTRE LAS CONTEMPLADAS EN LA LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA, A LA LUZ DEL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD TRIBUTARIA CONSAGRADO EN EL ARTÍCULO 31, FRACCIÓN IV, CONSTITUCIONAL.

 

De la interpretación sistemática de la Ley del Impuesto sobre la Renta pueden observarse dos tipos de erogaciones: a) las necesarias para generar el ingreso del contribuyente, las cuales deben ser reconocidas por el legislador, sin que su autorización en la normatividad pueda equipararse con concesiones graciosas, pues se trata de una exigencia del principio de proporcionalidad en materia tributaria, en su implicación de salvaguardar que la capacidad contributiva idónea para concurrir al sostenimiento de los gastos públicos, se identifique con la renta neta de los causantes. Ello no implica que no se puedan establecer requisitos o modalidades para su deducción, sino que válidamente pueden sujetarse a las condiciones establecidas por el legislador, debiendo precisarse que dicha decisión del creador de la norma se encuentra sujeta al juicio de razonabilidad, a fin de que la misma no se implemente de tal manera que se afecten los derechos de los gobernados; b) por otra parte, se aprecia que aquellas erogaciones en las que no se observe la característica de ser necesarias e indispensables, no tienen que ser reconocidas como deducciones autorizadas pues su realización no es determinante para la obtención del ingreso; no obstante ello, el legislador puede implementar mecanismos que permitan deducir cierto tipo de gastos que no sean estrictamente necesarios, ya sea en forma total o en parte -lo cual también suele obedecer a su aspiración de conseguir ciertas finalidades que pueden ser de naturaleza fiscal o extrafiscal, pero sin tener obligación alguna de reconocer la deducción de dichas erogaciones, pues no debe perderse de vista que se trata del reconocimiento de efectos fiscales a una erogación no necesariamente vinculada con la generación de ingresos. Un ejemplo de este tipo de desembolsos son los donativos deducibles, las deducciones personales de las personas físicas, o bien, ciertos gastos de consumo, como acontece con los efectuados en restaurantes. La deducibilidad de dichas erogaciones es otorgada -no reconocida- por el legislador y obedece a razones sociales, económicas o extrafiscales.

 

Amparo en revisión 1662/2006. Grupo TMM, S.A. 15 de noviembre 2006. Cinco votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Juan Carlos Roa Jacobo.2

 

(El énfasis es nuestro)

 

 

 

 

Registro No. 173334

Localización:
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Febrero de 2007
Página: 637
Tesis: 1a. XXX/2007
Tesis Aislada
Materia(s): Administrativa

 

DEDUCCIÓN DE GASTOS NECESARIOS E INDISPENSABLES. INTERPRETACIÓN DE LOS ARTÍCULOS 29 Y 31, FRACCIÓN I, DE LA LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA.

De la lectura de los artículos 29 y 31, fracción I, de la Ley del Impuesto sobre la Renta, se desprende que las personas morales que tributan en los términos del Título II de la Ley del Impuesto sobre la Renta tienen la posibilidad de deducir, entre otros conceptos, los gastos estrictamente indispensables para los fines de la actividad del contribuyente. Las disposiciones mencionadas efectúan una mención genérica del requisito apuntado, lo cual se justifica al atender a la cantidad de supuestos casuísticos, que en cada caso concreto puedan recibir el calificativo de "estrictamente indispensables"; por tanto, siendo imposible dar una definición que abarque todas las hipótesis factibles o establecer reglas generales para su determinación, resulta necesario interpretar dicho concepto, atendiendo a los fines de cada empresa y al gasto específico de que se trate. En términos generales, es dable afirmar que el carácter de indispensabilidad se encuentra estrechamente vinculado con la consecución del objeto social de la empresa, es decir, debe tratarse de un gasto necesario para que cumplimente en forma cabal sus actividades como persona moral y que le reporte un beneficio, de tal manera que, de no realizarlo, ello podría tener como consecuencia la suspensión de las actividades de la empresa o la disminución de éstas, es decir, cuando de no llevarse a cabo el gasto se dejaría de estimular la actividad de la misma, viéndose, en consecuencia, disminuidos sus ingresos en su perjuicio. De ello se sigue que los gastos susceptibles de deducir de los ingresos que se obtienen, son aquellos que resultan necesarios para el funcionamiento de la empresa y sin los cuales sus metas operativas se verían obstaculizadas a tal grado que se impediría la realización de su objeto social. A partir de la indispensabilidad de la deducción, se desprende su relación con lo ordinario de su desembolso. Dicho carácter ordinario constituye un elemento variable, afectado por las circunstancias de tiempo, modo y lugar -y, por ende, no siempre es recogido de manera inmediata por el legislador, en razón de los cambios vertiginosos en las operaciones comerciales y en los procesos industriales modernos-, pero que de cualquier manera deben tener una consistencia en la mecánica del impuesto. En suma, es dable afirmar que los requisitos que permiten determinar el carácter deducible de algún concepto tradicionalmente se vinculan a criterios que buscan ser objetivos, como son la justificación de las erogaciones por considerarse necesarias, la identificación de las mismas con los fines de la negociación, la relación que guardan los conceptos de deducción con las actividades normales y propias del contribuyente, así como la frecuencia con la que se suceden determinados desembolsos y la cuantificación de los mismos.

 

Amparo en revisión 1662/2006. Grupo TMM, S.A. 15 de noviembre 2006. Cinco votos. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Juan Carlos Roa Jacobo.

 

(El énfasis es nuestro)

 

 

 

Registro No. 180495

Localización:
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Septiembre de 2004
Página: 355
Tesis: 2a. LII/2004
Tesis Aislada
Materia(s): Administrativa

 

RENTA. ES IMPROCEDENTE EL JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO CONTRA EL ARTÍCULO 176 DE LA LEY DEL IMPUESTO RELATIVO, CUANDO HABIÉNDOSE IMPUGNADO POR NO CONSIDERAR COMO DEDUCCIONES LOS GASTOS ESTRICTAMENTE INDISPENSABLES PARA OBTENER LOS SALARIOS OBJETO DEL TRIBUTO, NO SE COMPRUEBEN ESOS GASTOS (LEGISLACIÓN VIGENTE EN 2002).

Cuando en el juicio de amparo se impugna la constitucionalidad del mencionado precepto en cuanto prevé la posibilidad de realizar diversas deducciones al pago del tributo dentro de las que no se comprenden los gastos estrictamente indispensables para obtener los salarios que se establecen en el artículo 110 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, no basta para su procedencia que el quejoso demuestre ser contribuyente y que presentó declaración anual, sino que resulta indispensable que acredite que requiere erogar esos gastos para la prestación de sus servicios, detallando cuáles son, por qué tienen esa característica y que los efectuó en el ejercicio fiscal regulado por la norma, pues de lo contrario, conforme al artículo 73, fracción XVIII, en relación con el 80, ambos de la Ley de Amparo, el juicio de garantías será improcedente, habida cuenta que el efecto jurídico de la sentencia definitiva que se llegare a pronunciar concediendo el amparo, implicaría permitirle deducir los gastos que hubiere efectuado, pero si no se demuestra cuáles fueron y que éstos se erogaron, no tendría efecto práctico alguno la protección constitucional que pudiera concedérsele, ya que no podría deducir gastos que no realizó.

 

Amparo en revisión 371/2004. Luis Francisco Loyo Ríos. 6 de agosto de 2004. Cinco votos. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: César de Jesús Molina Suárez.

 

(El énfasis es nuestro)

 

 

Cómo siempre quedo a sus órdenes, en espera de sus amables comentarios.  

  1. gpoolguin@prodigy.net.mx      

  2. olguin2872@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

Bibliografía:

  • 1 Revista Prontuario De Actualización Fiscal, número  461(PAF) Págs. 96 y 97

  • IUS 2007 Jurisprudencia y Tesis Aisladas Junio-Diciembre 2007; Suprema Corte de Justicia de la Nación.

  • 3Pagina Web Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

 

 

 

 

 

 
© Estrategia Fiscal.net  2009 - Todos los Derechos Reservados
Contacto: informes@estrategiafiscal.net